Cómo ajustar tus recetas para hacer comidas más saludables

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Siempre es un buen momento para mejorar nuestra alimentación y si bien, suena como algo complicado al principio, son los pequeños cambios en nuestras recetas los que pueden llevar a grandes mejoras en nuestra salud.  Bastaría con hacer algunos intercambios de ingredientes para convertir a tus platos caseros mucho más saludables.

La Directora Sénior de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial en Herbalife, Susan Bowerman señala que “Cuando se trata de hacer cambios a recetas, un buen lugar para comenzar es con los alimentos favoritos: los platos que preparas una y otra vez. Si transformas una receta para un plato que comes cada semana, las calorías que eliminas realmente pueden hacer una gran diferencia a largo plazo. Al mismo tiempo, vas desarrollando hábitos de comida sanos”.

Aquí, la especialista en nutrición nos entrega sus mejores consejos para reducir la grasa y las calorías cuando cocinamos:

  1. Haz intercambios saludables: Revisa la lista de ingredientes y ve si puedes hacer algunos intercambios saludables para reducir las grasas y las calorías o aumentar su valor nutricional. ¿Funcionaría el yogur natural en tu plato en lugar de la crema? ¿El pavo molido funcionaría tan bien como la carne molida? ¿Podrías agregar más fibra usando arroz integral en lugar de blanco?
  2. Considera las cantidades de ciertos ingredientes: Si una receta requiere freír, ¿podrías saltear en cambio para reducir la cantidad de grasa? ¿Se puede usar menos sal o azúcar? ¿Podrías duplicar la cantidad de verduras necesarias?
  3. No conviertas en malo algo bueno: No te dejes engañar al pensar que el comenzar con ingredientes muy bajos en calorías, significa que tienes algunas de estas adicionales para “jugar” cuando cocinas. Si fríes en lugar de asar, es como si hubieras comido una hamburguesa con queso.
  4. Añade frutas y vegetales: Agrega vegetales cortados en cubitos a las sopas, guisos o a la salsa de tu pasta para reducir las calorías en general y aumentar la nutrición. También puedes agregar frutas frescas a tu ensalada para variar. Prueba rodajas de naranja, mandarina, manzana o kiwi.
  5. Sé inteligente con los condimentos: Duplica la receta para platos como sopas y de esa manera, cuando estés cansado y no quieras cocinar, puedes sacar algo saludable del congelador en lugar de pasar por comida rápida.

Susan Bowerman nos comparte a continuación una útil tabla con intercambios de ingredientes comunes que pueden ayudarnos a aligerar nuestras recetas favoritas:

Si la receta usa… Usa esto en cambio…
Carne molida Pechuga de pavo o pollo molida, sustitutos a base de plantas como soya molida
Manteca o margarina para hornear Compota de manzana; ciruelas o zanahorias; puré de plátano o palta
Mantequilla para saltear verduras Rocía el sartén; caldo, vino o jugo de verduras
Quesos Queso con baja cantidad de grasa
Huevos al hornear Claras de huevos o sustituto de huevos
Mayonesa Mayonesa sin grasa
Nueces Reduce la mitad
Arroz blanco o pasta regular Arroz o pasta integral
Crema agria, queso crema, requesón, crema Usa versiones sin grasa; leche sin grasa evaporada en lugar de crema

 

Finalmente, la experta de Herbalife nos invita a divertirnos experimentando y asegura que “¡no te sorprendas si te gusta aún más la versión más saludable!”.

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