Día del Emprendedor: ¿Están los negocios preparados para cobrar como esperan hoy los consumidores digitales?
En un Perú con 3.2 millones de emprendedores, cobrar como el cliente espera es el nuevo estándar del negocio digital.
Cada 16 de abril se conmemora el Día del Emprendedor, una fecha que reconoce el esfuerzo de quienes impulsan nuevas ideas de negocio y generan oportunidades económicas en el país. En el Perú, esta conmemoración cobra especial relevancia debido al peso de los pequeños y medianos negocios en la economía nacional.
Con más de 3,27 millones de emprendedores liderando el tejido empresarial, según PRODUCE, el ecosistema destaca por su dinamismo. Sin embargo, este crecimiento convive con un consumidor más exigente, que ha evolucionado más rápido que la infraestructura de muchos negocios, obligando a los emprendimientos a replantear la manera en que venden y cobran. Surge así una pregunta clave: ¿están los emprendimientos preparados para responder a las nuevas exigencias de cobro digital?
Durante los últimos años, la digitalización ha transformado la manera en que los peruanos compran. El acceso a internet alcanza a 25,7 millones de personas, equivalentes al 74,7 % de la población, lo que ha trasladado gran parte de las decisiones de consumo hacia redes sociales, marketplaces y tiendas online. Este cambio no solo redefine el comportamiento del cliente, sino también las exigencias operativas para los emprendimientos, que deben garantizar procesos de compra ágiles para mantenerse competitivos.
En este contexto, el momento del pago ha adquirido un rol determinante. Los consumidores ya no solo evalúan el producto o el precio, sino también la facilidad para completar la compra. Datos del Banco Central de Reserva del Perú muestran que los pagos digitales por adulto pasaron de 90 operaciones en 2021 a 625 en 2025, reflejando cómo las transacciones electrónicas se integraron a la vida cotidiana y elevando el estándar que los negocios deben cumplir para concretar ventas.
Para muchos emprendimientos, el reto ya no es únicamente vender en canales digitales, sino ofrecer procesos de cobro acordes a estas nuevas dinámicas. Cuando el pago resulta lento, poco claro o con opciones limitadas, la experiencia se interrumpe justo antes de concretar la compra, generando abandonos y oportunidades de venta perdidas que impactan directamente en la sostenibilidad del negocio.
En ese contexto, Marilea Saldarriaga, country manager de Flow Pagos Perú, señala que el Día del Emprendedor también invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrentan hoy los negocios frente a un consumidor digital cada vez más exigente. “El principal reto para muchos emprendimientos ya no es atraer clientes, sino estar preparados para cerrar la venta cuando el cliente decide comprar. Hoy vemos que la decisión de pago ocurre en segundos, y si el proceso no es simple o no ofrece las opciones que el consumidor espera, la venta simplemente no se concreta. Adaptarse a estas nuevas formas de pago no es solo una mejora tecnológica, sino una condición necesaria para crecer y competir en el entorno digital actual”.
Para Saldarriaga, el consumidor actual prioriza la inmediatez y la simplicidad en cada etapa de la compra, lo que convierte al proceso de cobro en un elemento estratégico para los emprendimientos, ya que influye directamente en la conversión de ventas y en la confianza hacia el negocio. En respuesta a esta necesidad, soluciones digitales permiten gestionar cobros online de forma centralizada y segura, facilitando que los emprendedores concentren sus esfuerzos en el desarrollo de su negocio mientras aseguran una experiencia de compra fluida y alineada con las expectativas actuales del mercado.
Más allá de la conmemoración, el Día del Emprendedor evidencia una transformación en la forma de hacer negocios en el país. Hoy, competir no depende solo de tener un buen producto o presencia digital, sino de acompañar el ritmo con el que evolucionan los consumidores. En un entorno donde la decisión de compra ocurre en segundos, la experiencia de pago se consolida como un factor clave para la sostenibilidad y el crecimiento de los emprendimientos peruanos.
La disponibilidad de medios de pago influye directamente en la decisión de compra del consumidor.
La forma de pagar se ha convertido en un momento decisivo de compra, donde las opciones disponibles de pago influyen en la experiencia del consumidor peruano. En el Perú, la decisión de compra ya no se define únicamente frente al producto, sino en el momento de pagar. La disponibilidad de diversos medios de pago se ha convertido en un factor determinante para concretar una venta: hoy, si un negocio no ofrece la opción que el cliente busca, la compra puede detenerse en el último paso.
El comportamiento del consumidor peruano muestra que no existe un único método de pago dominante, sino una elección que cambia según el contexto de compra. Para gastos diarios y montos pequeños, los usuarios priorizan la rapidez y la facilidad, optando por pagos desde el celular o billeteras digitales. En compras de mayor valor, en cambio, prefieren métodos que les brinden mayor control y seguridad, como las tarjetas. Mientras tanto, el efectivo continúa siendo relevante en situaciones cotidianas o comercios tradicionales, lo que evidencia que el consumidor espera flexibilidad y la posibilidad de elegir cómo pagar en cada momento.
El mercado peruano refleja esta transición. Según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), aunque cerca del 90 % de las transacciones aún se realizan en efectivo, los pagos digitales crecen de manera sostenida. Las billeteras digitales, que concentran el 67,6 % de los pagos digitales de bajo valor, se posicionan como la opción preferida para gastos cotidianos debido a su rapidez e inmediatez. En contraste, el crecimiento del 28 % en el volumen de transacciones con tarjeta durante 2024 evidencia una mayor búsqueda de seguridad y control en compras de mayor monto. En la práctica, el usuario no quiere adaptarse al negocio; espera que el negocio se adapte a sus preferencias de pago.
Más que una herramienta operativa, el medio de pago se ha convertido en un componente clave de la confianza del consumidor. Cuando un comercio ofrece alternativas familiares y simples, reduce la fricción y transmite seguridad durante la transacción. Por el contrario, opciones limitadas o procesos poco claros generan dudas en el último momento, provocando abandonos de compra incluso después de haber elegido el producto. En entornos digitales, donde las decisiones se toman en segundos, cualquier interrupción en el flujo de pago puede significar una venta perdida.
En este contexto, Marilea Saldarriaga, country manager de Flow Pagos Perú, señala que la evolución de los medios de pago no solo responde a un avance tecnológico, sino a un cambio estructural en la forma en que los consumidores toman decisiones de compra y evalúan a los negocios. “El consumidor peruano ya no separa la compra del pago; ambos forman parte de una misma experiencia. Hoy, los negocios necesitan ofrecer distintos medios de pago de forma simple y rápida, porque un proceso complicado puede hacer que la venta no se concrete. Integrar billeteras digitales, tarjetas y pagos online en un solo flujo facilita cerrar la compra y mejora la experiencia del cliente”, explica.
Según Saldarriaga, la disponibilidad de opciones no solo facilita el cobro, sino que actúa como un elemento de confianza para el cliente. Cuando el consumidor reconoce métodos familiares y percibe un proceso claro, disminuye la incertidumbre y aumenta la probabilidad de finalizar la compra. En ese sentido, los sistemas de pago dejan de cumplir únicamente una función operativa y pasan a influir directamente en indicadores clave del negocio, como la conversión y la fidelización.
En un mercado donde las decisiones de compra se toman cada vez más rápido y las opciones abundan, la experiencia de pago se ha convertido en un factor clave de competitividad. Más que incorporar tecnología, los negocios que entienden cómo prefieren pagar sus clientes, con rapidez, seguridad y alternativas claras, son los que logran concretar la venta y generar confianza. Hoy, cobrar bien ya no es solo el cierre del proceso comercial, sino el momento que puede definir si el cliente regresa o busca otra opción.