La Tele estrena “Isabel”
Desde este miércoles 2 de julio a las 9 de la noche, La Tele anuncia el estreno de “Isabel”, serie de televisión española de ficción inspirada en la vida de la reina Isabel I de Castilla, protagonizada por Michelle Jenner y Rodolfo Sancho en los papeles de los Reyes Católicos.
Ha sido producida por Diagonal TV para Televisión Española y su primera temporada, de trece episodios, comenzó a rodarse en el verano de 2011. Varias cadenas de televisión europeas y americanas mostraron interés en comprar sus derechos. Tuvo un presupuesto de 726.000 € por capítulo.
Su primera temporada abarca desde su nacimiento hasta su proclamación como reina pasando por las guerras civiles por el trono de Castilla y su matrimonio con Fernando de Aragón. La segunda temporada cubre hasta la conquista de Granada en 1492 e incluye tramas inspiradas de la Guerra de Sucesión Castellana, la implantación de la Inquisición o la expulsión de los judíos. La tercera temporada concluye con la muerte de la reina en 1504.
La serie debería haber sido estrenada el lunes 30 de enero de 2012, como anunció la cadena, tras el final de temporada de Águila Roja. Sin embargo, debido a la crisis vivida por RTVE tras el recorte de 200 millones en su presupuesto, según anunció el Gobierno en enero, su emisión se pospuso a ocho meses después de lo esperado.
El 22 de noviembre de 2012 Televisión Española y Diagonal TV anunciaron la renovación de la serie para una segunda temporada, la cual se empezó a rodar en febrero de 2013 y comenzó a emitirse en septiembre de ese mismo año. En 2013 firman una cláusula para impedir que otra cadena decida rodar una ficción sobre los primeros pasos de Isabel o su vida 50 años después de su nacimiento. Más tarde, en ese mismo mes, se anunció la renovación por parte de Diagonal TV de una tercera y última temporada, que comenzó a grabarse ese mismo año y se emitió al año siguiente.
Además, la serie tiene una secuela, una película para la televisión llamada La corona partida, que narra lo ocurrido después de la muerte de la reina. Empezó a rodarse en mayo de 2015 y está protagonizada por Rodolfo Sancho como Fernando el Católico e Irene Escolar como Juana la Loca.
Argumento.
Está basada en la vida de la reina Isabel la Católica, abarca desde 1461 a 1474 y narra parte de su niñez, su matrimonio con Fernando el Católico y su duro camino hacia el trono de Castilla. La serie comienza con la muerte del rey Enrique IV y los preparativos de la proclamación de la princesa de Asturias Isabel como reina de Castilla; acto seguido, la acción se retrotrae a su infancia en la villa de Arévalo, donde reside junto a su hermano menor Alfonso y su madre Isabel de Portugal cuando son reclamados a la corte que se encuentra en Segovia por su medio hermano el rey y su esposa Juana de Portugal, por lo que debe separarse de su madre, para evitar que puedan ser utilizados por la nobleza del reino contra los intereses de la Corona cuando el rey anuncie el próximo nacimiento de su hijo.
El rey les dice a los infantes Isabel y Alfonso que cuando nazca su futuro hijo les dejará volver con su madre a Arévalo. Sin embargo, el nacimiento de una niña (Juana) dificulta las cosas e Isabel y su hermano no pueden volver con su madre. Los nobles del reino juran fidelidad a la hija del rey y es proclamada princesa de Asturias, pero uno de ellos, Juan Pacheco, marqués de Villena, da testimonio de que la niña es hija de la reina pero no del rey y empieza a difundir el rumor de que el padre de la niña es en realidad Beltrán de la Cueva, un valido de Enrique IV, motivo por el cual la niña empieza a ser conocida como «la Beltraneja».
Los reyes intentan concertar el matrimonio de la infanta Isabel con el rey Alfonso V de Portugal, pero ésta lo rechaza. Presionado por los rumores sobre la no legitimidad de Juana para la sucesión al trono, el rey designa a su medio hermano, el infante Alfonso, como príncipe de Asturias y por tanto su heredero, pero no consigue apaciguar a un grupo de nobles, entre los que están Juan Pacheco, su hermano Pedro Girón y su tío Alfonso Carrillo, el Arzobispo de Toledo, que comienzan a conspirar usando para sus intereses a Isabel y Alfonso, hasta que sus acciones culminan en la llamada Farsa de Ávila, donde Enrique IV es depuesto en efigie y se proclama al infante Alfonso como rey, lo que dará lugar a las primeras acciones bélicas que se enmarcan dentro de los conflictos por la sucesión de Enrique IV de Castilla. Por su lado, la Casa de Mendoza, con la que había entroncado Beltrán de la Cueva al casarse con la dama Mencía de Mendoza, apoya al rey y a su hija Juana.
El punto álgido de la guerra llega con la batalla de Olmedo, pero ninguno de los bandos llega a imponerse de forma definitiva sobre el otro; unos meses después se produce la muerte del infante Alfonso, por lo que el grupo de nobles que lo había apoyado pasa a apoyar ahora a la infanta Isabel como pretendiente al trono de Castilla. Sin embargo, acaban por renunciar a sus pretensiones y reconocen a Enrique IV como indiscutido rey de Castilla a condición de que éste, a su vez, reconozca a la infanta Isabel el título de princesa de Asturias y su derecho legítimo a sucederle como futura reina en lugar de su hija, que es considerada no apta para la sucesión por haber nacido en un matrimonio que no disponía de una bula del Papa, hecho que se plasma en la reconciliación que se dio a conocer como los Pactos de Guisando, en los que también se mencionaba que Isabel se casaría con el hombre que ella eligiese, aunque teniendo el consentimiento de Enrique IV.
Anteriormente, el grupo de nobles enfrentado a Enrique IV había intentado casar a la infanta Isabel con Pedro Girón, pero la repentina muerte de éste evitó el enlace, tras lo cual Enrique IV trata de concertar el matrimonio de la princesa Isabel con Carlos de Valois, duque de Guyena y hermano del rey de Francia, pero sin consultarlo con ella.
Mientras tanto, en la vecina Corona de Aragón el rey Juan II, sintiéndose amenazado por el Reino de Francia, intenta buscar a través de una política matrimonial de su hijo y heredero Fernando, al que había cedido el título de rey de Sicilia, la ayuda de la Corona de Castilla. Primero a través del matrimonio de su hijo con una hija de Juan Pacheco, por considerarlo uno de los hombres más influyentes de Castilla, pero más tarde surge la idea del matrimonio entre los herederos de las coronas de Castilla y Aragón, Fernando e Isabel, que siendo primos necesitarían de una bula del Papa para casarse. Isabel finalmente elige al príncipe aragonés para casarse contra los deseos de Enrique IV; Fernando entra de incógnito en Castilla para casarse con Isabel en la ciudad de Valladolid, usando para ello una bula falsificada.
Tras años de desencuentros y de algunos movimientos en las alianzas, como el acercamiento de Isabel y Fernando a la casa de Mendoza y el alejamiento del arzobispo Carrillo, Enrique IV intenta reconciliarse con Isabel definitivamente y ésta viaja a la corte, reuniéndose con su medio hermano. Poco tiempo después y tras la muerte de Juan Pacheco, muere Enrique IV, momento en el que Isabel es proclamada reina de Castilla por sus partidarios.
Tráiler.



