Gestión de riesgos: Tres cambios que las empresas están adoptando para generar confianza en escenarios complejos
- Los modelos tradicionales de riesgo han quedado desalineados frente a un entorno NAVI (No lineal, Acelerado, Volátil e Interconectado), donde las crisis escalan más rápido y generan impactos inesperados.
- El EY Global Risk Transformation Study 2025 identifica tres cambios estructurales que permiten decisiones más rápidas, coordinadas y basadas en señales del entorno.
Seis de cada diez empresas de diversos sectores coinciden en que la gestión de riesgos debe transformarse para adaptarse al nuevo panorama de riesgos. Así lo revela el estudio EY Global Risk Transformation Study 2025, el cual señala que solo el 14% de ellas han actualizado por completo su enfoque de riesgos.
El estudio revela que el entorno actual en el que se encuentran las empresas les exige modelos de gestión de riesgos más ágiles, capaces de responder con rapidez a eventos de riesgo. En ese sentido, los enfoques tradicionales, basados en revisiones periódicas, resultan insuficientes frente a la velocidad con la que hoy evolucionan los riesgos.
“Las organizaciones operan actualmente en un nuevo contexto definido como NAVI, un entorno No lineal, Acelerado, Volátil e Interconectado, por lo que, aquellas que siguen operando con modelos de riesgo basados en el pasado se exponen innecesariamente a diversos riesgos empresariales. Hoy, la clave es anticiparse y diseñar cómo se tomarán decisiones bajo incertidumbre”, señaló Renato Urdaneta, Socio de Consultoría de EY Perú.
Tres cambios estructurales en los modelos de gestión de riesgos.
De acuerdo con el estudio, las compañías están implementando tres cambios estructurales que marcan una diferencia en la manera en que reaccionan ante eventos inesperados.
- Poner la estrategia primero: Tradicionalmente, las áreas de riesgo se han basado en información del pasado. El estudio advierte que, en un contexto de disrupción acelerada, los riesgos que antes parecían irrelevantes pueden comprometer los objetivos estratégicos. En ese sentido, el enfoque “estrategia primero” prioriza la visión del futuro de la organización —modelos de negocio, ofertas, posición de mercado— como base para definir prioridades, apetito de riesgo y acciones.
- Tomar decisiones inmediatas: Las empresas revisan sus riesgos de forma periódica, incluso cuando el entorno cambia mucho más rápido. Sin embargo, las organizaciones más avanzadas están transitando hacia un sistema que se activa por condiciones del entorno: señales, umbrales y autorizaciones predefinidas que permiten actuar y decidir automáticamente.
- Alinear la gobernanza con la velocidad del riesgo: Los marcos clásicos de riesgo (como la gestión de riesgos empresariales (ERM), la gestión integrada de riesgos (IRM) o las tres líneas) siguen siendo válidos, pero deben operar con la agilidad que exigen las señales de riesgo. El estudio destaca que la gobernanza debe tener roles y responsabilidades definidos antes de la crisis, escalamiento proporcional a la gravedad, y garantías que se activen en tiempo real.
“Estos tres cambios trasladan la gestión del riesgo desde la reacción hacia el diseño proactivo. Las organizaciones que los implementan muestran mejoras en identificación de incidentes, tiempos de respuesta y reducción de riesgos inesperados. El mensaje es claro: operar a la velocidad de la confianza requiere rediseñar cómo se toman las decisiones”, agregó Urdaneta.
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